Cacela, un rincón del Algarve por descubrir

Cacela, un rincón del Algarve por descubrir

Cacela Velha y Santa Rita destacan en Vila Real de Santo António por su rico patrimonio arquitectónico

La llegada del otoño es una fecha ideal para adentrarse en el Algarve y descubrir todo lo que esconde más allá del sol y playa. Un ejemplo de ello es Cacela. Se encuentra a 12 Km de Vila Real de Santo António y está integrada en el municipio, aunque no haya continuidad territorial con las restantes freguesias. Vila Nova de Cacela destaca por su desarrollo en la primera década del siglo XX debido a la construcción de la estación ferroviaria de Cacela. La aldea se ubica en el área circundante de la Mata de Santa Rita, tiene como característica las casas térreas con platibandas muy típicas de la zona, que ofrece una hermosa vista sobre todo el municipio. Como símbolo patrimonial resalta la Iglesia Matriz de Santa Rita, el Santuario y el Parque de Lazer en la Mata Nacional de Santa Rita. El Yacimiento de la Ribeira de Cacela, con reconocimiento científico y patrimonial, está sobre todo expuesto en las márgenes de la ribera de Cacela, donde afloran rocas sedimentarias del Miocénico Superior, con cerca de 7-9 millones de años. Se produce una gran diversidad de fósiles de molusco, bivalvos y gastrópodos en excelente estado de conservación.

Cacela Velha, tierra natal del poeta Ibn Darraj al-Qastalli (958-1030). “Sitio de la Iglesia”, designación utilizada antes de la reciente denominación Cacela Velha. Ubicada frente a la Ría Formosa y al extenso mar que recorre las freguesías, desde donde se aprecia una de las más bellas panorámicas del sotavento algarvío. La Iglesia Matriz de Nuestra Señora de la Asunción fue construida en 1518 sobre las ruinas de la primitiva construcción medieval, de la que conserva una pequeña puerta lateral ogival. Actualmente, está muy demandada para las bodas debido a sus características medievales.

Otro punto importante de la aldea es la Fortaleza del s. XVII que vio pasar muchas de las grandes civilizaciones mediterráneas. Habitada por romanos, estaba ligada a la pesca y a la salazón de pescado, ocupada por musulmanes, tenía murallas de defensa. Actualmente es una pequeña población de agricultores y pescadores, de blancas casas térreas, un magnífico mirador.

Es importante visitar el Barrio Islámico y la necrópolis cristiana, un barrio con vestigios residenciales islámicos del siglo XIII, con viviendas, calles y sistemas de canalización, sobre una necrópolis cristiana del siglo XIV con más de medio centenar de sepulturas. Así, la casa del párroco, de construcción robusta soportada por contrafuertes, y el cementerio antiguo, que entró en funcionamiento en 1834/36 y fue desactivado en 1918, a consecuencia de un gran número de muertos provocado por la gripe. La Cisterna, construida probablemente después del terremoto de 1755, para abastecimiento de la población. La bomba de rueda manual, en la cima, facilitaba la evolución del agua. Las casas de la cámara son edificios térreos que corresponden en su conjunto a la antigua cámara y las caballerizas. De los pocos testimonios del período en que Cacela era sede, tras la Carta Floral del Rey D. Dinis en 1283, estatuto que mantuvo hasta 1774, fecha de la extinción por el Marqués de Pombal. La Antigua Fábrica de Cerámica fundada en 1892 por la Compañía Algarviense, trabajó hasta cerca de 1940, poseía un pequeño muelle que permitía el flujo de productos como tejas y ladrillos por la Ría Formosa, hoy un local con gran belleza natural.

Santa Rita marca la frontera entre las tierras del barrocal y la sierra. Población antigua, con las casas en torno a la ermita dedicada a la Santa de las “causas imposibles”. En el norte, en los montes de la sierra, el caserío y dependencia asociada dan testimonio de una arquitectura rural marcada por el relieve, el clima, las tradiciones culturales y las materias primas ofrecidas por el medio. Rodeada por la Mata de Santa Rita, la aldea se caracteriza por las casas térreas con platibandas típicas de la zona, así como la villa de Cacela. Aquí se encontraron restos de una presa romana, que atravesó todo el valle de lado a lado permitiendo que las aguas del arroyo fueran aprovechadas para los terrenos cercanos.

Es importante destacar la Ermita, con una nave, capilla mayor con cubierta en cúpula y coro. Imagen en la roca de la Santa Patrona (de las causas imposibles) todavía muy venerada, que da nombre a la tierra. Tiene un solo altar donde está colocada la imagen de la Santa. Así como la Fuente y el Pozo Viejo, antigua fuente de planta cuadrada encallada por una cúpula, sin agua desde la construcción del pozo. Según la leyenda, Santa Rita inicialmente apareció allí. Cerca, el pozo viejo, de construcción más reciente, donde la población va a buscar agua y daba de beber a los animales en los lavabos, donde las mujeres de la aldea lavaban la ropa en las piedras y, más recientemente, en los tanques. Y los hornos de cal, conjunto de cerca de una decena de hornos de cal en albañilería de pizarra, testigos de la importancia de la producción de cal en Santa Rita, muy apreciada en la región para las casas y los estucos. Uno de los hornos todavía trabaja y otro ha sido recientemente recuperado.

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Categories: Cultura

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